SALIDA CON CARMELO Y COMO QUEDE SIN ROPA INTERIOR

SALIDA CON CARMELO Y COMO QUEDE SIN ROPA INTERIOR

SALIDA CON CARMELO Y COMO TERMINE SIN ROPA INTERIOR
ALREDEDOR DEL AÑO 2010
No recuerdo que fecha fue, debe ser alrededor del 2010 no estoy muy segura pero lo recuerdo porque fue divertida esa salida con Carmelo, un chico que había conocido en una salida con unas amigas un par de semanas atrás, alto y bastante fornido por sus recurrentes visitas al gimnasio según lo que me contaba.
Ya en anteriores ocasiones se presentaron oportunidades de salir sin ropa interior pero esta ocasión la recuerdo por cierta anécdota además que al momento de salir si llevaba puesta un hilo color rosa Victoria Secret bien pegadito a mi cuerpo, además de mi mini rosado el cual me había puesto sin brasier debajo, se notaban mis pezones claramente y Carmelo no podía resistirse a verlos al igual que los chicos y chicas que me presentaba, se notaba su ansiedad desde el momento en que fue a recogerme de mi departamento para ir a una reunión de celebración de algo.
El salón de fiesta a donde debíamos ir era más o menos a 6 cuadras de donde yo vivía, aun de eso Carmi , como yo le decía para no decirle su nombre completo, quiso que fuéramos en taxi aunque me gusta caminar pero los tacos no ayudan mucho.
La fiesta no era algo grande era modesto pero ameno, varias parejas y algunos chicos guapos, la anfitriona muy buena persona además que le encanto mi vestido, ella también tenía una mini bastante elegante acompañada de una blusa blanca que me gustó mucho que hasta hoy lo recuerdo.
Nos dirigimos a nuestra mesa donde estaban 2 parejas, por cierto una de las chicas se notaba que tampoco llevaba brasier al igual que yo. Ellos ya tenían media botella de whisky consumida, nos presentamos, se presentaron y nos acoplamos a la charla que a esta altura no recuerdo de que se trataba en ese momento, pero si recuerdo la charla que vino varios minutos después.
La música estaba de maravilla, la bebida, la compañía todo muy agradable, de un momento a otro los chicos se reunieron para un pequeño acto y las chicas nos pusimos hablar de nosotras de las cuales dos llevábamos mini y una un jean apretado que resaltaba su cola que prácticamente nos acomplejaba, si alguien volteaba a vernos a nosotras era para ver nuestras piernas pero a ella era para ver tremenda cola que por cierto bien formada lo que no se si por el modelo del jean o porque realmente tenia bonita cola, además de ello era ella quien tampoco llevaba brasier puesto y como tenia blusa en ocasiones se notaban claramente sus bien formados senos que a mi parecer eran operados.
La otra chica que llevaba mini nos dijo algo parecido a lo siguiente:
-ustedes dos no llevan brasier pero sé que tu llevas panty porque con ese jean si no llevas algo debajo te destroza tus partes”, luego dirigiéndose a mi dijo, tu tampoco llevas brasier pero no sé si llevas panty o no, si no llevas ahí si me ganas.
-pues si llevo panty, es pegadita, pero en que ganarías, respondí
No sé de cómo nos tuvimos la confianza entre nosotras, quizás fue la bebida o los signos zodiacales pero nos dirigimos al tocador para comprobar un par de cosas. Estando solas allí ella mostro sin tapujos que no llevaba ropa interior debajo de su faldita negra de corte circular, entonces allí mismo quiso comprobar si yo llevaba panty o no, ligeramente levante mi vestido para mostrarles mi panty rosadita invisible, con ello quedo satisfecha de que nos había ganado en osadía por así decirlo, pero yo no me quedaría con la curiosidad de si los senos de la otra amiga eran operados o no y mi curiosidad se contagió y ambas insistimos en que la chica del jean ajustado nos lo confesara y de ser posible nos los mostrara y así fue, nos confesó que eran operados, me encantaron su tamaño y forma, desde ese entonces quede con la idea de hacerme operar sin embargo hasta ahora no me he animado a hacerlo, hay tantas historias que se escuchan respecto a los implantes. Entre risas dejamos el tocador para ir a brindar por nuestras osadías, en cantidad de brindis no me ganarían.
Ya estando en la mesa de vuelta matándonos de risa llegaron nuestras parejas curiosas por el motivo, cosas de chicas respondimos mirándonos pícaramente mientras la música volvía al ambiente invitándonos a mover nuestros cuerpos de forma placentera y atractiva, Carmi con lo curioso que era no dejaba de insistir en consultarme del porqué de las risas picaras de minutos atrás, además de decirme lo sensual que me veía por llevar una mini tan sexy, aunque no era la más corta que había en la reunión.
Pasaron los minutos y comenzó a sonar música folclórica a la cual no soy muy afecta a bailar, es bonita pero no la bailo mucho y por ese motivo nos fuimos a sentar, ahí fui nuevamente víctima de la curiosidad de Carmi, yo sabía que él era así ya que cuando nos conocimos me dijo que era su debilidad, a la insistencia le comente sobre lo que habíamos hablado las chicas, no ha lujo de detalles ni tampoco todo, solo le mencione que de las tres, dos no llevamos brasier y una no llevaba pantys, era notorio quienes no llevamos brasier así que se dio cuenta al instante, sobre quien no llevaba panty no demoro mucho también en darse cuenta ya que me confeso que cuando subimos al taxi noto claramente la panty rosada que llevaba debajo, y de las chicas que estaban bailando noto que la de faldita negra no giraba con mucha energía a pesar que la música típica así se lo pedía, creo que no le quito los ojos de encima hasta confirmar su deducción. No sé si de alguna forma lo corroboro o si se vio tentado a ver por debajo de la mesa pero yo ante el morbo de la situación me vi tentada a hacer algo para alimentar esa excitación.
Ya la fiesta estaba casi culminando y me excuse para ir al tocador, no solo para hacer una necesidad sino también para retirar de mi cuerpo mi linda panty rosada, la idea me causo cosquilleos. Mientras volvía a la mesa mirando pícaramente a Carmi le tome la mano para decirle que me guardara una pequeña telita rosada, al darse cuenta de lo que era puso una cara como de lobo deseando devorarme en el acto, así como en algunas caricaturas infantiles, me senté de tal forma que él pueda ver la desnudes de mis piernas, mientras como si nos tomáramos de las manos rosaba ligeramente con sus dedos la humedad que crecía entre mis labios vaginales, estaba como que no se la creía y medio presuroso me consulto si quería que nos fuéramos a lo que respondí que sí.
Nos despedimos agradeciendo la invitación de la anfitriona y tomamos rumbo a buscar un taxi, mientras caminábamos decidíamos si continuábamos en otro lugar o si nos íbamos a un lugar más íntimo, él estaba encantado o excitado pero quería mirarme así como estaba en medio de la calle, teníamos que cruzar una plaza y para decidir qué haríamos me sugirió tomar asiento en una banca, estaba desierta al menos eso creí yo, bueno hasta ahora no estoy segura, el asunto fue que ahí mismo comenzó a besarme y acariciarme mientras su mano aproximaba a mi desnuda entrepierna, yo me deje llevar por la excitación y el placer generado por mi pareja, se atrevió a descubrir uno de mis senos para succionarlo delicadamente, lo que no era delicado eran sus dedos ingresado en mi vulva que ya sudaba de placer, placenteramente abrí mas mis piernas para que pueda acceder más libremente a mi interior, yo disfrutaba de encontrarme así en medio de una plaza pública con las piernas abiertas a disposición de quien quisiera verlas, debieron ser cerca de las tres de la mañana y dudaba que alguien estuviera en alguna ventana cercana que pueda ver hasta el centro de la plaza, pero si me pareció ver una silueta oscura al fondo de unos árboles, me llego la duda si dejar continuar a Carmi en tan placentera actividad sin embargo la bebida, la excitación y el atrevimiento del momento fueron más fuertes que el pudor en ese instante.
Sus dedos expertos acariciaban el interior de mi vagina de una forma tan placentera que la verdad no me importaba ya en ese momento si alguien estuviera viendo, de rato en rato su pulgar giraba sobre mi clítoris haciéndome gemir silenciosamente mientras sentía uno de mis pezones dentro de su boca, el resto de sus dedos se abrían camino por el rio de líquidos vaginales que surgían desde mi interior, ese lubricante natural facilitaba su ardua labor de levantarme hasta la cima del placer, no se dé como descubrió un punto dentro de mi vagina el cual comenzó a estimular con sus largos dedos, sentía como si me rascara desde dentro presionando hacia arriba, preguntándome que estaba haciendo para generar en mi tanta excitación, quería que de alguna manera el me abriera más las piernas aunque físicamente aquello fuera imposible, creo que hasta le pregunte qué estaba haciendo para despojar de mi cualquier instinto de vergüenza mientras me aferraba a aquella banca de madera, fueron unos minutos deliciosamente enloquecedores hasta que sentí como si quisiera orinar, pensé que de alguna manera presionaba mi vejiga pero me llamaba la atención el hecho que hace menos de media hora había evacuado antes de salir de la reunión, por mi mente pasaban esas dudas además de no saber si continuar o no, para ese entonces no tenía ni idea de lo que era un squirt o de que tal cosa pudiera existir, sentía dentro de mi como una lucha entre si dejarme llevar o parar, el placer era incontenible sin embargo no era un orgasmo, a pesar de ello me decía a mí misma, que pensara el de mi si ahí mismo me hago pis, que desagradable seria, cortaría toda inspiración sexual de aquel momento, tome conciencia y le confesé mis deseos de relajar mi vejiga, paro en su actividad, mientras que la sombra que había visto ya no estaba.
Me levante para acomodarme el vestido evitando sentarme en el porqué de seguro lo mancharía, mientras el acomodaba su pantalón para hacer un poco menos notorio el bulto que tenía delante de él, me pidió que esperáramos un momento hasta que pueda apaciguarse y salir más a la luz para tomar un taxi rumbo al motel más cercano, no sabía si reírme o mantener la seriedad por esa su inconveniencia. Pasado el momento terminamos de cruzar la plaza no sin antes de voltear para ver si aún sentía algún par de ojos sobre mí, nunca estaré segura de aquello.
Tomamos un taxi y para sentarme tome los recaudos suficientes para hacerlo de manera inclinada, me apenaba que la humedad de mi cuerpo manchara mi vestido o hasta el asiento de aquella movilidad, no recuerdo algún reojo de parte del conductor supongo que por lo normal que debe ser a esas horas trasladar chicas con sexys vestimentas. Llegamos a un motel al cual el propio conductor nos había conducido ya que Carmi le había indicado solo llevarnos a uno sin especificar dirección.
Ya antes de ingresar a alguna habitación Carmi, levanto mi vestido para decirme al oído que efectivamente si estaba manchado, no lo podía creer pero ya no importaba, sentía sus manos apretar mis nalgas mientras caminábamos por un pasillo, en algún momento el me detenía para sujetarme e inclinarme ligeramente mientras sentía sus dedos nuevamente invadir mi chuchita y escuchar al oído “estas re húmeda” lo disfrutaba encantada pero me m*****aba el hecho de haber manchado mi vestidito, dentro de la habitación lo primero que hice fue verme en un espejo y si efectivamente estaba manchado, la humedad de mi cuerpo era incontrolable, inmediatamente me lo quite para lavarlo de alguna forma, tenía que salir con ello puesto y de seguro seria durante el día.
Mientras lo limpiaba recordé que tenía ganas de orinar minutos atrás, pero al hacerlo note que mi evacuación era minúscula en relación a la ganas que tenia de explotar que había sentido hace algunos momentos, me llamaba la atención aquel hecho sin imaginar el placer que me perdía al estar tan cerca de un squirt, tuvieron que pasar algunos años antes de saber que era realmente aquella sensación.
Mentiría si cuento a detalle que fue lo que paso dentro de aquella habitación, pero si recuerdo el comentario de Carmelo respecto a los sonidos líquidos que se generaban durante su penetración “que vagina tan deliciosa y mojada” fue lo que me dijo o algo parecido para luego escuchar sus gruñidos mientras se vaciaba por completo dentro de mí, yo sentía como si mi conchita se derritiera entre mis piernas. El termino muerto sobre la cama mientras yo recurría al papel para limpiar y secar mis muslos y entrepierna para luego acurrucarme y tomar algún descanso antes de que me llevaran a casa.
Creo que nos vimos un par de veces más ya no estoy segura, pero segura estoy que fue de los primeros chicos que casi me hizo sentir el placer de una eyaculación femenina, lástima que el tampoco supiera que era lo que mi cuerpo realmente pedía, pero que puedo decir cuando si ni yo misma tampoco lo sabía. Por cierto mi tanguita hilo no la volví a ver pero por lo menos me la pago, mi vestidito rosa aun lo tengo y las aventuras que pase con el son varias.

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