Chateando en la oficina

Chateando en la oficina
Como tantas tardes me encontraba aburrida en la oficina por lo que decidí entrar a
chatear un poquito, como hago casi todos los días para pasar las aburridas horas de la
oficina, no me gusta practicar cibersexo, me gusta hablar y contar mis experiencias
como exhibicionista y compartir con mis amigos y amigas del chat.
Últimamente no conocía a la mayor parte de la gente que entraba y me dedico mas que
nada a leer las conversaciones de los demás a la espera de que entre alguien conocido,
de repente me llego un privado, era una mujer, mejicana, casada, tres hijos; empezamos
hablar y pronto conectamos en nuestra forma de ser, las dos teniamos un punto en
comun: a nuestros repectivos maridos les gustaría vernos con otra mujer, bromeamos
respecto a que debe de ser un virus que afecta a todos los hombres, ya que es una
fantasia bastante habitual en ellos.
Empezamos hablar del tema, yo no me considero bisexual y la verdad las mujeres no me
llaman la atención y a ella le pasaba lo mismo, hablamos de lo difícil que seria
encontrar a la mujer con quien hacerlo, el día que nos decidiéramos y me acorde de una
dependienta que cuando me voy a probar faldas aprovecha para toquetearme, cosa que
excita sobremanera a mi marido y que yo me dejo hacer, aunque siempre pensé que era
de forma inocente; ella me comento que eso le gustaría verlo ya que se considera
voyeur, a partir de ese momento la conversación giro entorno a mis exhibiciones y a los
toqueteos que me hace la dependienta, con lo que me di cuenta de que en el hipotético
caso de que me decidiera a darle gusto a mi marido, acostándome con otra mujer, ella
seguramente seria la persona elegida ya que un dia que estaba preparando una falda para
acortarla, al tocarme la entrepierna noto que no llevaba ropa interior y me miro de una
forma especial y ante mi pasividad volvio a toquetearme mirándome fijamente.
En esas estábamos cuando de repente me acorde que estaba a punto de llegar el de
SEUR a la oficina, todos los días lo hace sobre esa hora para recoger y entregar algunos
paquetes, no tenia nada para él pero venia todos los días, y estaba convencida de que lo
hacia solo para verme. Le comente que en una ocasión me habían mandado mostrarle
mis pechos al mensajero y lo había hecho, a cambio el mensajero no me había cobrado
el recibo que traía. Ella me dijo:
-. Acuérdate de bajarte la falda!, le había comentado que seguramente le gustaría estar
en mi oficina para ver hasta donde se había subido, mostrando el final de mis medias.
-. No tiene importancia, además lo que se tienen que comer los gusanos que lo disfruten
los cristianos y me reí.
-. No te importa que te vea?
-. No, en absoluto, me gusta, después se lo cuento a mi marido y disfrutamos mucho, el
se excita muchísimo con mis exhibiciones…
-. Llevas blusa?, me pregunto
-. Si
-. Desabróchate dos o tres botones.
-. Mas?, ya llevo tres desabrochados, me quito uno mas…
-. Ahora se me ve todo el sujetador…
-. Quítatelo rápido!
-. Quieres que me quite el sujetador?, le dije.
La idea me gustaba, le daba morbo a la conversación, hacia tiempo que no chateaba con
alguien que me diera ordenes, eso provoco en mi un estado de excitación que solo se
produce cuando se que voy a prepararme para mostrar mi cuerpo… rápidamente me lo
quite.
-. Ya esta!, sabes?, le dije, antes tenia una amiga que me enseño a mostrarles mis pechos
a la gente que venia por la oficina diciéndoles que estaba terminando de pasar un email
y que esperaran un poco mientras acababa, e inclinada sobre la mesa seguía chateando y
comentándole lo que hacían y como me miraban.
-. Entonces haremos lo mismo.
Me fije que se notaban perfectamente mis pezones, ya que no me había dado cuenta que
la blusa era bastante transparente y me quedaba ajustada.
-. Y no te bajes la falda, ya que vas a enseñar enseña bien
Le dije que se acercaba el mensajero ya que había visto pasar la furgoneta y
efectivamente a los pocos segundos entro.
Siguiendo el plan establecido, le dije que si no le importaba esperar un momento que
estaba terminando de enviar un email, el fijándose en mi escote y sonriendo dijo:
-. Sin problema, no tengo prisa…
Mientras tanto yo hablaba con mi amiga, ella me preguntaba la cara que había puesto, si
me miraba, desde mi posición yo me veía a mi, tenia casi mis pechos fuera de la camisa,
que se transparentaba todo lo que no se salida, la falda subida hasta bien arriba de los
muslos mostrando en mi pierna derecha la piel por encima del elástico de la media, la
visión desde luego era bastante espectacular, le dije a mi amiga que iba a sentarme y
coger algo del archivador para ver si le enseñaba un pecho por la abertura de la camisa o
incluso el tanga, ella aprobó mi decisión y así lo hice.
Me senté y abriendo descuidadamente las piernas me incline sobre el archivador para
coger un papel, que para nada necesitaba, sin duda me tuvo que ver el tanga.
-. Has mirado su entrepierna?, me pregunto
-. No he tenido tiempo, ahora lo hago… parece que tiene un camping y me reí.
A todo esto el mensajero no me quitaba la vista de encima…
-. Estas muy guapa hoy…
-. Tienes unos bonitos pechos…
En ese momento se me encendió mi vena exhibicionista y sumisa total y le dije a mi
amiga:
-. Me esta diciendo que estoy muy guapa, que tengo muy bonitos los pechos, se los
enseño?
Ella tardo en responder…
-. Te atreverías?
-. Si tu me lo pides… sí, respondí.
-. Enséñaselos!, me dijo
Mire al repartidor a los ojos y le dije.
-. No es cierto que este pasando un email, estoy chateando con una amiga, me tiene
dominada por una cosita que sabe de mi y que no quiero que cuente a nadie, me dice
que te enseñe los pechos, lo haré porque ella me lo pide pero tienes que prometerme que
no intentaras nada, solo miraras.
Se sorprendió un poco, pero inmediatamente asintió con la cabeza y dijo:
-. Te lo prometo y nadie sabrá nada…
Se lo dije a mi amiga y me levante; lentamente desabroche los botones de mi camisa y
la abrí delante de él.
-. Inclínate sobre la mesa y escribe a tu amiga, me gusta ver como se mueven tus pechos
con el movimiento…
-. Dile a tu amiga que quiero ver mas…, que mis ojos serán los suyos, dijo a la vez que
se acercaba a la pantalla para ver que era cierto lo que decía
Se lo dije a mi amiga.
-. Quiere ver mas, esta mirando la pantalla esperando a ver que dices…
-. Quítate el tanga!
-. Jo, tu también. !, dije
-. Sepárate de mi, recuerda nuestro acuerdo.
-. Que me lo diga ella, dijo señalando la pantalla del ordenador.
-. Dice que solo hará lo que tu digas y quiero que se aleje de mi para quitarme el tanga…
-. Que se ponga al otro lado de la mesa y tu quítate el tanga ya!!
Me subí la falda dejándola enrollada en mis caderas y lentamente me baje el tanga hasta
dejarlo caer a mis pies. No me quitaba los ojos de encima, allí estaba yo, zapatos de
tacón, medias de rejilla color carne, con la falda enrollada a la cintura, mostrando mi
coñito, menos mal que me lo había arreglado hacia dos días, y con la camisa
desabrochada mostrando mis pechos, los cuales tenían los pezones duros y que se
movían rápidamente debido a la excitación que tenia y que hacia que mi corazón latiera
al doble de su velocidad normal…
-. Dile que quiero que te des la vuelta y me enseñes bien tu culito.
Se lo dije a mi amiga y ella se negó
-. Me bajo la falda?, pregunte.
-. No déjalo que disfrute con la vista…
-. Dame tu tanga, me gustaría olerlo
-. Me esta pidiendo mi tanga para olerlo
-. Eso es cosa tuya, respondió mi amiga
-. Te equivocas, ahora estoy en tus manos y solo haré lo que tu digas
-. Entonces… dáselo!!
Saque un pie y con el otro subí el tanga hasta cogerlo con mis manos y entregárselo al
mensajero, el cual inmediatamente se lo llevo a la nariz para disfrutar de su olor.
-. Si me das el tanga me voy, me dijo
Se lo trasmití a mi amiga y respondió:
-. No, que lo deje sobre la mesa y que se vaya, y bájate la falda se acabo el espectáculo.
rápidamente me baje la falda y el que estaba leyendo la pantalla dejo el tanga, después
de dar una ultima aspiración y me dijo:
-. Te traigo un sobre, me firmas el albarán.
Me incline sobre la mesa, todavía con la camisa abierta y le firme el albaran, que le
devolví con una sonrisa, el me entrego mi copia y dándome las gracias abandono la
oficina.
Me abroche la camisa, no fuera que entrara alguien mas, le di las gracias a mi amiga por
el momento que me había echo pasar. Me dijo que también había disfrutado y que le
había gustado la situación.
Le comente que antes, otra amiga, me escribía por las mañanas diciéndome la ropa que
tenia que ponerme y que yo me levantaba excitada y lo primero que hacia era leer el
correo para ver como me tenia que vestir. Le di mi email, y un par de direcciones de
paginas web donde tenia relatos de mis exhibiciones y las fotos de un concurso a la
lectora mas osada para que me viera; le dije que me gustaba sentirme dominada y que
pensara en algo para otro dia, que me escribiera y si queria que hiciera algo de la que
iba a casa en autobús.
-. Hace frío?, pregunto
-. Si, empieza a estar fresquito
-. Que te vas a poner?
-. Una cazadora de piel, corta y ajustada, respondí
-. Pues entonces quítate la camisa y ponte solo la cazadora
-. Y el tanga y el sujetador?
-. Al bolso con la camisa!
-. Cómo se cierra la cazadora, con botones, corchetes…?
-. Cremallera…
-. Pues ciérrala hasta la mitad que se te noten los pechos, así podré asomarme y verlos,
dijo
-. Vale un poco por debajo de los pechos, así seguramente alguien los vera.
Nos despedimos y me dirigí a la parada del autobús, pero eso lo escribiré un poco mas
tarde…..
Ainoa

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