SEXO EN MI MATRIMONIO

SEXO EN MI MATRIMONIO
Era el año 1999, mi novio Nick llegó muy agitado y alegre a mi casa de visita me besó y casi me sacó corriendo de la mano, subimos en su moto y me llevó a ver una casa que supuestamente quería comprar. Era horrible; allí estaba su padre con planos en la mano, un arquitecto que manejaba sus propios obreros; Ellos hablaban de demoler y yo solo prestaba atención. Al regresar a casa, me explicó que tumbarían todo y construirían desde cero una casa nueva, y le pregunté con qué dinero? Y me respondió: -recuerdas a mi abuelo Ishiro? Te lo presente el año pasado en navidad en casa- (Muy picara me acordé lo que pasó esa noche de navidad). Nick tiene descendencia japonesa, por parte de mamá: Noriko y padre Colombiano. De Noriko heredó toda la ternura, la sencillez y amabilidad, No había día en que mi novio llegara a su casa y abrazara a su mamá y la rodeara de besos consintiéndola. Su padre era más exigente con él. Lo llevaba al trabajo y le enseñaba cosas de construcción, lo puso a estudiar en la universidad, inglés, música, y siempre le exigió practicar deportes: Natación y ciclismo. El padre jugaba futbol. Como fuere, siempre encontrábamos tiempo para vernos y amarnos.
-Si lo recuerdo, es un amor, sigue en Japón? – le contesté, Si me dijo, y me ha enviado unos yenes, sinceramente tú le agradaste mucho. YO? Me sorprendí, solo me vio una vez, tan divino. -Por eso quiero invertir ese dinero en finca raíz:- dijo Nick. Ok amor le contesté.
Durante todo ese año fue la construcción, era emocionante ver como se hacían las cosas y mi novio fue muy activo en el proceso, yo le ayudaba claro, jeje salíamos a altas horas de la noche de allí, lo que aprovechábamos para comernos a besos y caricias camino a casa que era a unos trescientos metros.
Finalmente se terminaron las obras y para ahorrar algún dinero, nosotros mismos pintamos la casa; Solos allí y con mucho calor, en ocasiones nos desnudábamos y olvidábamos las brochas y rodillos sumergiéndonos en apasionados y excitantes besos, y abrazos, chupadas de vagina y mamadas de verga y tetas hasta llegar al clímax. Pero lo hicimos jajaja.
En diciembre de ese año me gradué del colegio siendo una de las fechas más memorables de mi vida, especialmente por estar con Nick y su compañía siempre alegre y motivadora. Y llegó el año 2000, y los computadores no se dañaron como decían, jajaja. Acababa de cumplir mis 18 años, era una chica muy feliz y muy enamorada, pero también pensaba en mi futuro no muy claro, por la solvencia económica de mi mamá. Decidí buscar un empleo y mi novio me dijo que había uno, -te llevo- me dijo, me subí en su moto y salimos de casa. Me dio una vuelta innecesaria por la ciudad para llegar a su casa, lo que me sorprendió. Será un empleo con el papá? -pensé- Entramos tomados de la mano, y en la inmensa sala estaban todos: El abuelo Ishiro, los padres de Nick, sus hermanos, mi mamá, mi hermano mayor y hasta algunos tíos. Todos tenían una copa de champagne en la mano, gritaron: SORPRESA! Mi cara se paralizó con una sonrisa enorme y dije que pasa? Sigue mi vida me dijo Nick y empecé a saludar a todos recibiendo de ellos un abrazo rompecostillas que me desconcertaba; Hasta que llegué donde el abuelo Ishiro, le hice la venia, le dije: -aisatsu- (me lo enseño Noriko) El sonreía mucho y después me abrazó y en español no muy claro me dijo: -Muy hermosa- En ese momento mis ojos estaban encharcados de alegría; Que pasa pregunté de nuevo! El abuelo Ishiro me señaló detrás de mi espalda, me volteé y allí estaba Nick, arrodillado con mi madre al lado de él, con un hermoso anillo con los tres oros, donde relucía una bella esmeralda; Me le acerqué y con las manos en mis mejillas rompí a llorar de alegría. -Tengo un trabajo para ti, es que ames por el resto de tu vida, y con el permiso de tu mamá aquí presente te pregunto, te quieres casar conmigo?- Un nudo en la garganta y lágrimas en mis mejillas, no me dejaban contestar…El padre de Nick bromeando dijo: -Como que nó, porque no dijo nada- Todos rieron, y yo pasando saliva grite: -Siiiii, acepto- y me abalancé sobre mi novio y lo besé apasionadamente, beso que sabía a lagrimas y esperanza, a expectativa y deseo. -Eres una cajita de sorpresas- recuerdo haberle dicho a mi novio. La inmejorable velada siguió su curso…
Los preparativos de la boda fueron muy sencillos, en vez de gastar un mundo de dinero, Nick me llevo a comprar los muebles para la casa nueva, los escogimos entre ambos y la decoramos juntos. Nos casamos y nos besamos delante de Dios en el altar.
Después de la ceremonia, ofrecimos una cena en la nueva casa, compartimos muy alegres y tomamos muchas fotos. Mi ahora esposo me tomo de la mano y me llevó al patio para darme otra sorpresa. Una motocicleta scooter envuelta en moños rosados y arreglos de rosas, -la pagué con lo que ahorramos de la pintura- me dijo. Sorprendida le dije: -Tu eres increíble, te amo, te adoro, tienes que enseñarme a manejarla- Sonrió y me respondió: -Así como tu metes tu mano en mi pantalón cuando manejo y me tocas la verga, diciéndome que es el freno de emergencia, yo voy a meter mis manos entre tu blusa y masajeándote las tetas te diré que es mi doble airbags. Reímos y nos besamos apasionadamente.
Todos se fueron y quedamos solos. Por fin sin temores a ser descubiertos por mi mamá, -aunque mi hermano si nos pilló una vez, pero no me dijo nada-, nuestros cuerpos se juntaron al igual que nuestros labios y empezamos una batalla campal de lenguas y caricias por todos lados, poniéndonos demasiado excitados, mis manos se dirigían siempre hacia el sur en busca de su pene y las suyas en mis tetas me llenaban de lujuria y deseo pasional. Me alzó y me llevó al segundo piso a nuestro cuarto, estaba rodeado de rosas rojas y pétalos en la cama, y una cámara filmadora que apuntaba hacia ella. Sonreí y le dije que filmara como me entregaría a él en cuerpo y alma y que por fin seria suya, pues mi virginidad estaba intacta a pesar de todos nuestros encuentros amorosos. Me senté en la cama lo atraje hacia mí y de su pantalón saque su verga y se la empecé a chupar, primero con ternura pero después con mucha pasión, mi lengua recorría aquel tallo desde el glande hasta donde me la podía meter, pues nunca me ha cabido toda, lo mamaba con mucho deseo y excitación, entraba y salía de mi boca sin darle tregua, notando como sus venas se hacían más gruesas cada vez. El me tomaba por mi cabeza suavemente follándome en la boca. Al rato me la sacó de la boca, me acostó y alzándome el vestido de novia y sin dejármelo quitar se metió en mi entrepierna, me bajo las bragas dejando al descubierto mi vulva y su mata espesa de vellos púbicos, los separó con sus dedos y bajando la cabeza se enterró en mi vulva lengüeteando por todos lados, por primera vez noté como metía la lengua dentro de mi vagina, a pesar de la barrera del himen, Me quedé quieta y expectante pero nunca me dolió. Después subió y me empezó a chupar el clítoris con sus labios y la lengua danzaba sobre la pepita que estaba erecta dentro de su boca. Mi cuerpo se empezó a arquear y tomándolo por la cabeza lo termine de meter dentro de mi sexo justo a tiempo para que sintiera mi primer orgasmo en su boca y se tomara mis fluidos vaginales. A continuación él se subió sobre mí, me bajó el cierre del vestido por un lado del torso, y lo bajo hasta la cintura, quitándome después el brassier talla 36B; Vió como mis senos se desplegaron en toda su belleza a cada lado, y comenzó a chuparme esas tetotas. Su lengua empezó a lamer desde casi la base de la teta y haciendo figuras circulares fue subiendo hasta llegar a mis areolas, allí continuo moviendo su lengua hasta que me hizo enloquecer, y fui yo quien lo tomo por la cabeza para que me terminara de chupar de una buena vez esos pezones que estaban ávidos de besos y chupadas con esos deliciosos labios exasperantes que me tenían excitadísima. En ese momento sentí como su pene colgaba justo en frente de mi vulva, lo tome con mi mano y lo froté sobre ella de arriba hacia abajo sin cesar, emitía sonidos de mucha humedad que nos hacían erizar la piel. Yo estaba muy arrecha y antes de que él intentara penetrarme lo tomé por la espalda y como luchadora lo giré y quede encima de él. Asombrado me miro y dijo: -menos mal todo está quedando en video- y sonrió, pero yo no estaba para bromas, me senté sobre el pene que estaba debajo de mi aplastado por mi peso y comencé a sobármelo en mi vulva; Yo hacía movimientos de arriba hacia abajo sin penetrarme, solo lo masajeé un rato y le dije: – tienes gel caliente con que diste por el culo en navidad?- En la mesita de noche mamacita, me contestó excitadísimo. Estire la mano, lo saqué, me unté los dedos, corrí mi culo atrás un poco dejando su vergota erecta, y lo empecé a masturbar dejándolo embadurnado de gel; mi mano se puso caliente después de unos momentos y su verga se vio inmensa. -oh mi amor ,estoy ardiendo- gimió, En ese momento tomando la verga por el tallo y viendo tremendo ariete en mi mano, me le subí encima colocándola en la entrada de mi vagina, y sin soltarla y con mucho cuidado empecé el descenso con el peso de mi cuerpo. Sentí como mi himen se estiraba con el glande del pene hasta que fue cediendo, sintiendo como un pequeño rasponcito; Seguí descendiendo cada vez más, metiéndome ese hermoso pene que tantas veces había mamado, pero que ahora lo sentía increíblemente largo. Estaba calientito. Poco a poco entraba más y más hasta que mi culo llegó a mi mano, la saque y me deje caer con todo mi peso sobre esa verga. Me la metí toda y solo dejé los testículos afuera aunque también me los quería meter. Esa sensación de estar llena de verga es muy excitante. Me agache para besarle, nuestras lenguas empezaron el primer asalto del combate, creo que llegamos al final de la pelea y fue decisión dividida; creo que yo gané metiéndole la lengua en la boca abierta de mi esposo, porque el pobre solo podía gemir. Después me dijo que quería chupar mis tetas y me separé un poco de el metiéndoselas en su boca, aunque no le cabían ni hasta la mitad. En esa posición Nick comenzó a mover su cadera metiéndome y sacándome su pene de mi ahora acostumbrada vagina, mientras con sus manos me cogía las tetas y me las chupaba. Bombeaba su pene dentro de mí con todo lo que tenía, mete y saca y deme verga sin cesar. Yo no podía dar crédito a tan increíbles sensaciones y pensé en todo este tiempo que habíamos perdido, pero que de ahora en adelante íbamos a recuperar. Yo para excitarlo más le decía: -vamos amor, dame verga, clávame, dame duro, sácamela por la boca, y lo enardecí muchísimo porque sus embestidas fueron cada vez más fuertes. Después subí mi espalda y quede a horcajadas sobre el mis senos por fuera ya de su boca, solo me los podía acariciar con sus manos, y disfrutarlos con su mirada; apoyé mis dos manos en su pecho y ya no lo dejé mover; Fui yo quien empezó a mover la cadera en movimientos circulares sobre esas verga, como una batidora; Los chorros de sudor estaban rodando por nuestros cuerpos, pero sin contemplaciones yo no paraba de moverme, tome mi ritmo, cada vez acelerando más, enloqueciéndolo de placer, amándolo con todo mi ser, pero fui víctima de mis propios movimientos, comencé a sentir espasmos, mi cabeza se fue para atrás, mi vagina se contraía una y otra vez estaba llegando a un tremendo orgasmo, sentía como el glande de ese pene me llegaba a la entrada de mi útero pero no paré de moverme nunca, contuve mi respiración, para sentirlo con más fuerza… -te la doy- gimió Nick casi de inmediato y por primera vez en mi vida sentí como un pene eyacula en lo más profundo de mi cuerpo, sus espasmos, sus contracciones que parecen no tener fin, las palpitaciones de esa verga clavada a más no poder en mi vagina, una y otra vez sus chorros inundando mi chochita, la cual fué incapaz de soportar esos fluidos, que se escurrieron por los lados de mi vagina, llegando a hasta los testículos de mi esposo, así lo tuve dentro mi hasta darme la última gota de semen. Cuando los espasmos terminaron caí sobre su pecho, casi desmallada de placer.
Sin dejarme descansar ahora fue él que me tomó por la espalda y moviéndose igual que yo, giro quedando encima mío, me tenía todavía ensartada en esa verga que nunca se agacho, que nunca se salió de mi vagina; Me tomó por los tobillos y los puso en sus hombros, colocó sus manos en la cama al lado mío, y empezó a bobearme de nuevo ese pene. En esa posición lo sentía todavía más grande, la penetración fue más profunda, me dio verga sin contemplaciones por un buen rato más, mis tetas se bamboleaban de un lado para otro, y volvió a eyacular de nuevo dentro de mí. Yo estaba anonadada por su esfuerzo físico, sudaba a cantaros y finalmente cayó encima de mí casi muerto, por su doble orgasmo seguido. Lo abrace fuertemente, nos besamos con ternura, nos amamos con todo nuestro ser, y caímos en trance.
Al día siguiente nos despertamos y volvimos a tener sexo de nuevo, en todas las posiciones, por todos lados, con toda la pasión; descansábamos y volvíamos a seguir hasta llegar a culearnos cinco veces ese día. Ya teníamos como 4 cintas de video llenas. Fué delicioso. Al final ya me dolía la vagina de comer verga, y a él le dolía el pene y la espalda de darme placer.
Esa fue mi noche de bodas, en mi casa nueva, con mi amado esposito. Dos días después viajamos a San Andrés Islas de luna de miel, solo imagínense lo que hicimos allí…

Me despido con un beso: Patytetas

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