Conociendo a mi putita – PARTE 2

Conociendo a mi putita – PARTE 2
Mi lengua no pudo contenerse y se deslizó entre sus nalgas en busca del preciado tesoro. Encontró su premio y lo disfrutó unos breves segundos. Yo no aguantaba más, mes desnudé rápidamente con torpeza y la ayudé a levantarse. Tomándola de la mano hice ademán de irnos a la ducha. Se revolvió ágil y de un empujón me tiró de espaldas sobre la cama. Me quedé allí tumbado, sorprendido pues pensaba que era yo quien controlaba todo aquello. Me miró de arriba abajo y arrodillándose entre mis piernas me lanzó: Papi, tu nenita tiene hambre y esta va a ser mi merienda…. Antes de darme cuenta había engullido todo mi miembro, hasta los huevos. Casi me falta el aire!!! Sentía su garganta con mi capullo, aquello no podía ser real, era una sensación inexplicable!!! Noté el calor de su lengua sobre mi polla y la presión de sus labios; lentamente empezó a subir sin dejar de apretar los labios, diossssssss que cosa mas buena!! Cuando llegó al final, jugueteo con su lengua sobre mi capullo y mirándome con cara de puta, con mirada de vicio, empezó de nuevo su viaje interminable hasta abajo, tragándose de nuevo mi polla. Su mano apretaba mis huevos. Pensé en que era el mejor momento para morir! Que mejor forma de dejar el mundo que sintiendo el mayor placer jamás soñado!!!!
Pero reaccioné justo a tiempo, casi me corro en su boca, era tanto el placer que me daba que me había dejado ir y por poco ahí se acaba todo!!! La aparté como pude y ahora sí que la arrastré al baño. Necesitaba meterme bajo el agua, recuperar la cordura; quería gozar de todo su cuerpo, no podía acabar la mejor cita de mi vida con una simple mamada, aunque fuese la mamada del siglo!!!
Nos metimos bajo el agua de la ducha muy pegaditos, mi polla seguía erguida, golpeteando entre sus piernas, ella con la cabeza echada hacia atrás para disfrutar del agua, acariciaba mi pecho mientras yo admiraba su belleza. Creo que empecé yo a enjabonar su cuerpo, aunque pronto fuimos los dos al unísono. Las caricias espumadas cubrían todos los rincones, aquello era muy erótico, nuestra excitación era palpable. Adoraba envolver sus senos intentando apretar sus duros pezones que se escurrían entre mis dedos. Me adentraba entre los montes de sus nalgas para alcanzar el valle prohibido que parecía contener un torrente propio. Pegaba mi cuerpo al suyo, ella parecía una serpiente contoneándose tal masajista oriental, sus manos apretaban mis nalgas para pegarme más ella. Deslizaba alguna de ellas entre nuestros cuerpos para apretar mi polla y restregarla entre sus nalgas, aquello me encendía; yo empujaba como queriéndola follar y ella jugaba a no dejarme entrar.
La tome de las caderas y se apoyó en el tabique frontal. Apunté mi capullo a su coño y se la metí de golpe!!! Toma puta, que me estabas volviendo loco de deseo, ya no aguantaba más sin follarte!! No dijo nada, empezó a mover sus caderas como buena zorra que era, apretándome la polla con su vagina. Era ella que me follaba, yo era una simple polla que ella estaba usando. Me sentí muy guarro, quería follármela yo, hacerla sentir todo lo puta que me decía que era, por el chat. La detuve, sosteniendo sus caderas y casi en contra de mi voluntad saqué la polla de aquel sexo maravilloso y apunté a su ano. No querías ser mi puta? No deseabas que te llamase guarra? Ahora te voy a partir el culo puta, te lo voy a reventar por todas las pajas que me he hecho pensando en el…. Fóllame papi, fóllame el culo, hazme tu puta para siempre, me muero por qué me llenes de tu leche…. Empecé a empujar firmemente esperando obtener resistencia, y aunque quería partirla en dos, no quería hacer ninguna burrada. Mi capullo se deslizó casi sin problemas dentro del ano ayudado por el jabón supongo. Sin pausa alguna seguí empujando hasta que mis pelotas rebotaron en sus nalgas!!!! Me mantuve inmóvil, había alcanzado la más alta cima del mundo, aquello ero mejor que conquistar el Himalaya!
Por fin después de tanto soñar, había conquistado ese culo maravilloso. Parecerá que soy un obsesionado de los culos o de su culo en particular, pero no es así. Ya dije que era una mujer esplendida, guapa, esbelta, con una boquita jugosa para comérsela entera. Es hermosa por los 4 costados. Pero su culo es sencillamente, espectacular, precioso, perfecto, la octava maravilla del mundo, os lo aseguro!! Y tener mi polla palpitando en su interior era el orgasmo mental más fabuloso de todos los tiempos.
Desperté de mi ensueño y puse la marcha atrás suave, quería notarlo bien. Se la saqué casi entera y le tomé sus pezones entre mis pulgares y mis índices! Sintonicé la emisora del sexo duro y le clavé la polla de golpe hasta el fondo!!! Ufffff que gozada!! Oí su grito de dolor y de placer, oí sus insultos, la oí acordarse de mi madre! La tomé de nuevo por las caderas y empecé a bombear, le follaba el culo con lujuria, como loco, quería traspasar ese cuerpo esplendido que era mío, la llamaba puta, guarra, toma, toma!! Ella se encendía con mis palabras y mis embestidas, me retaba a follarla más todavía, le solté una nalgada y se volteó a mirarme con esa cara de puto vicio!! Ufff ahora sí me daba cuenta de lo puta que es, le solté otra en la nalga opuesta y gritó de placer!! Dame más papi, azota a tu nenita mala, destrózame el culo papi, es tuyo!! Me estaba volviendo un loco, jamás había follado tan salvajemente, mi mente solo pensaba en correrse, intentaba desesperadamente apartar esa orden de mi cerebro, pero toda la sangre se agolpaba en mi capullo, perdía toda mi fuerza mental!!! Le grité Me voy a correr….. Se separó de golpe de mí y se arrodillo frente a mi polla chorreante del agua que seguía duchándonos, y la volvió a engullir!! Que espectáculo!!! Esa boquita perfecta chupándome la polla, esos labios carnosos envolviendo mi tronco, ufffff y esos ojitos viciosos, desafiantes, mirándome fijamente, escudriñando mis más profundas sensaciones, espiando mis reacciones, esperando mi orgasmo….. como chupaba mi guarrilla!!! Era la diosa de las mamadas, mis pensamientos solo se centraban en llenar aquella boquita de leche. Y de golpe sentí una corriente que me subía como la lava del volcán, desde los dedos de mis pies, recorriendo mis piernas y por fin estalló un chorro ardiente que seguro le llegó al fondo de la garganta!!! Me corría, me corría en la boca de mi putilla, se sacó la polla y sujetándola aún con la mano dirigió los siguientes chorros de leche por su cara, en la frente, sobre el ojo izquierdo, en la mejilla, el último sobre su pelo. Me enamoré de esa carita de puta con la leche chorreándole por culpa del agua. Uní mi mirada a la suya, la mía era de puro agradecimiento, de cierto pudor por no haber podido aguantar más tiempo y hacerla gozar como se merecía mi diosa; la suya era tranquila pero excitada a la vez. Chupó de nuevo mi capullo para dejarlo limpito y se pasó la lengua por la comisura de los labios para recoger el ultimo resto de leche!! Con 20 años menos, se me hubiera levantado de golpe!!!
Nos terminamos de duchar y refrescar. Salí primero del baño con la toalla alrededor de mi cintura, como odié haber dejado de fumar en ese momento!!! La habitación estaba en penumbra iluminada solamente por la potente luz del baño. Me fijé por la ventana del balcón abierta, que en el edificio de enfrente sus inquilinos estaban a sus cosas, las luces encendidas en la mayoría de viviendas. Observé la ventana justo enfrente de nuestra habitación, había un tío fumando un pitillo, me recordó mis ganas de fumar, pero las olvidé. Mi guarrilla preferida salió entonces envuelta en la toalla grande y con su pelo también envuelto con otra toalla más pequeña. Porque estarán tan condenadamente atractivas las mujeres así? Fui a su encuentro y la abracé, la besé tiernamente, me gustaba aquella princesa de ensueño. Saboreaba sus labios, jugaba con su lengua, mordisqueaba su cuello, chupeteaba su oreja, ella se dejaba querer. Su toalla se soltó y calló a sus pies, ella se volteó diciéndome que estaba la ventana del balcón abierta y nos podrían ver. Dime que eso te m*****aría y la cierro. De repente volvió su mirada de putilla y negó con la cabeza. Le excitaba exhibirse y la idea de que nos vieran nos excitó a los dos, pero más a ella. Le devolví su toalla y se envolvió de nuevo con ella. La empujé suavemente hacía el balcón y no dijo nada. Me situé detrás de ella mientras apoyaba sus antebrazos a la barandilla. Me arrodillé a sus espaldas y levanté la toalla para descubrir su culo. Mi boca lo besó, lo chupó, lo mordió. Mi lengua busco su centro y fue cuando ella se volvió y me dijo Cómeme el coño papi, cómeme enterita. Me abalancé sobre esa ricura de coñito depilado, carnoso, palpitante y abierto. Que aroma, me embriagaba su olor a sexo su olor de deseo, pude ver como brillaba, estaba lubricando, casi goteaba; le iba a devolver todo el placer que me había dado en la ducha.

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