La mamá de mi novia

La mamá de mi novia
La mamá de mi novia

Lucía y yo nos conocimos cuando ella estaba en cuarto de secundaria, ella tenía 17 años, yo 20, siempre fui un poco vago, no me gustaba la escuela, tampoco el trabajo, abandoné la secundaria y empece a trabajar haciendo fletes en moto, con Lucía siempre tuvimos una relación con muchas peleas, conflictos, sus padres no me conocían y tampoco tenían ganas de hacerlo, su madre siempre le decía que yo era un vago, que no le convenía, que me la pasaba yendo al fútbol y tomando cerveza con mis amigos, fumando marihuana, y montones de cosas más, muchas de las cuales debían de ser ciertas. Siempre le había sido bastante infiel a Lucía, ella lo sabía, y después de sus enojos iniciales siempre me terminaba perdonando, desde adolescente siempre tuve una fascinación y atracción por el sexo quizás un tanto desmedida. A los 14 años estaba todavía en séptimo de primaria y una maestra de unos treinti picos se había enrollado conmigo, solíamos encontrarnos en sus horas libres, pero esa es otra historia, simplemente para decir que desde muy chico tuve relaciones con montones de mujeres. La verdad es que estoy bien dotado y me apasiona el sexo, y ese creo que es el principal vínculo que tenemos con Lucía, cada pareja tiene en general algún tema que los vincula, el nuestro era puro sexo, por eso creo que ella se toleraba todo lo demás, le fascinaba hacerlo con migo, Cuando teníamos 20 ella ya había salido del secundario, estaba trabajando y escalando rápidamente en una empresa multinacional, era ambiciosa y rápidamente lograba éxitos laborales, decidió que quería probar estar lejos de mi, conocer otros hombres. Después de casi un año de no vernos, recibí un mensaje de ella, decía que estaba saliendo con alguien pero que me extrañaba, quería verme, tomar un café, charlar un rato. Sabiendo como era nuestro vínculo, sabía que debía tener ganas de tener un fuerte encuentro sexual, de los nuestros, eso debía extrañar, me cito en un café del centro de la ciudad, yo llegué primero, cuando la vi entrar me brotó una amplia sonrisa, estaba fuertísima, y venía vestida superproducida, no había dudas de lo que quería. Cuando se acercó me dio un suave beso al costado de mis labios, casi rozándolos. Se sentó y estuvimos un rato en silencio, vino el mozo y le pidió un cortado, volvió el mozo, y cuando este se fue recién empezamos a hablar. Le dije
-Debe estar contenta tu mami que ahora estás con alguien importante… alguien de tu nivel…
-No tengo ganas de pelear…
-Perdóname… tenes razón… y para que querías verme…
-No se… siento que te extraño…
-No se que podes extrañar… si de todo te quejabas… a no ser que quieras disfrutar una buena cogida…
-Que maleducado que sos… que te pensas… que vine para que me cojas… me parece que es mejor que me vaya…
-Ahí está la puerta… plata para el café tengo… no soy como tu novio adinerado… pero dos cafés puedo pagar… anda nomas…
-Estás enojado…
-Y vos le hiciste caso a mami… porque no vas a hablar con ella…
-La verdad que no se para que vine… -dijo, se levantó tiro algo de plata sobre la mesa y salio de la cafetería.
Me sentía como el culo, pero no podía manejar mi enojo, a mi manera la amaba y sentía que ella me había dejado sin importarle un carajo e influenciada por su vieja.
Traté de seguir con mi rutina, no me había hecho bien verla. A la semana siguiente recibí un mensaje de ella, me esperaba para cenar en su casa, había estado un poco grosera, quería disculparse.
Ni que decir que tuvimos un encuentro apasionadisimo, estuvimos toda la noche y a la mañana siguiente seguíamos calientes los dos, así de a poco retomamos la relación, pero yo todavía seguía enojado.
Ella decidió que quería que conociera a sus padres, ya era tiempo, su mamá tenía 43 años, su papá 55, por las fotos que había visto de ella tenía buena pinta, cara de viciosa.
Cuando fuimos a la casa de ellos íbamos apretando en el ascensor, mi pija estaba morcillona cuando entramos, entramos a la cocina, su mamá estaba de espaldas, un vestido ajustado, una tanga re chica que se metía en ese culazo, y ese culo era una delicia, me regodeé mirándole el culo, cuando ella se giro, me miró de arriba abajo, creo que le gusto lo que veía, además noté como se le escapó una mirada a mi pija morcillona. Después en la cena me di cuenta de la situación, ella se notaba insatisfecha, todo eran ataques para su marido, en un instante me di cuenta que esa pareja estaba muriendo, y que ella necesitaba una relación más fuerte, igualmente se refería a mi con desagrado, no le gusta que fuera el novio de su hija, y me lo hacía notar todo el tiempo. El viejo era macanudo, pero se notaba un hombre cansado, medio vencido, quizás no estuviera muy bien de salud tampoco.
A los dos meses de ese encuentro, sus viejos se divorciaron, con Lucía estábamos cogiendo todo el tiempo como conejos. Una noche que habíamos tomado de más mientras cogíamos le dije.
-No me gusta nada que hayas estado casi un año con el boludo ese… -mientras la cogía bien duro.
-No me vas a perdonar… que quiere que haga señor para que me perdone… -Habíamos fumado un poco de yerba, tomado vino, estábamos re desinhibidos.
-Me vas a entregar en bandeja a tu mamá… me encantó ese culazo que tiene… y ahora que esta divorciada… me la voy a recoger… esa maldita puta… -sus ojos se abrieron una enormidad, su respiración se agito, noté como se ponía caliente.
-Que decís…? estás loco?
Su boca decía una cosa, su cuerpo otra.
-Si no te voy a andar engañando con cualquier putita… me voy a regarchar a la zorra de tu vieja y vos lo vas a saber y a consentir…
-Que decís estás loco… -decía mientras entro en una especie de orgasmo que parecía que se iba a desmayar.
A la mañana siguiente me disculpé con ella, le dije que habíamos fumado y tomado mucho, pero estaba seguro el tema estaba instalado.
Después de casi dos semanas otra vez habíamos tomado un poco de más, mientras ella me montaba, de golpe empezó a moverse más fuerte, se ponía cada vez más caliente.
-Que pensas en tu ex novio… que estás tan caliente…?
-En serio te cogerías a mi vieja…
-No lo dudes ni un segundo… tiene un culazo… y una cara de puta impresionante… le haría bien el orto… le debe encantar por ahí…
-Que decís…
-Se le nota lo puta que es… necesita una buena verga… por eso lo dejo a tu papi…
Ella no hablo más, no se cuantos orgasmos tuvo, parecía que no podía parar.
Una semana después, en la cena, ella habló.
-La primera vez que me dijiste que te querías coger a mamá, me dijiste que yo te la iba a entregar en bandeja…
-Olvidate amor… cuando tomamos… decimos cualquier cosa…
-Como sería…?
-Es fácil… pero si queres jugar es bajo tu responsabilidad…
-Pero habla…
-Nada… cuando vayas a verla… quejate como te quejas siempre de mi… pero decile la verdad…
-Que verdad…
-Que te vuelve loca lo bien que te cojo… que nadie te coje como yo… que te encanta mi verga… enseguida va a querer saber más…
-Pero como voy a decirle eso a mi vieja…
-Busca la forma… que se yo… no seas tan directa…
Lucía había ido deslizandole comentarios a mi suegra, ella la hacía callar y después siempre le hacía alguna pregunta como para que ella ampliara un poco más de que le hablaba, mi suegra estaba entrando en el juego, Lucía decía que no.
A los dos meses fue el cumpleaños de mi suegra, estaban unos pocos parientes, pero sobre todo un grupo de sus amigas.
Cuando íbamos en el auto de Lucía le dije.
-Hoy puede ser el día… -ella hizo silencio.- después de la fiesta, me puedo olvidar algo en su casa y volver a buscarlo, te aseguro que me la regarcho…
-Que decis…? que te pensas… que por que le dije un par de cosas mi vieja va a estar regalada con vos…
-No conmigo en especial… pero si ella no sale con las amigas y se queda en la casa… voy a volver… y te juego que lo va a hacer conmigo…
-Y yo que hago…?
-Me esperas caliente en casa… te podes pajear si queres…
-Hijo de puta… -ella manejaba, le acaricie un largo rato su almejita, notaba toda la tela de la tanga re mojada
-te calienta que me coja a tu vieja eh… te voy a dar el gusto…
-Ahhhh… hijo de puta… si cogete a esa puta…
Nos comimos las bocas un largo rato, después entramos en el departamento, mi suegra vino a saludarme, estaba para el crimen un vestido super ajustado, había estado tomando algo ya, se la veía alegre, cuando vino a besarme, le dí un beso en la comisura de sus labios y la atraje desde la cintura hacia mi, deslizando mi mano a la altura de sus caderas, le hice sentir mi bulto, y noté que ni siquiera fingía alejarse. A lo largo de la fiesta noté que me iba echando miradas, no creí que lo que Lucía le había contado le pegaría tan fuerte, lo que había tomado la desinhibía, me pareció que estaba esperando algo.
En un momento ella había ido a la cocina, me acerque desde atrás y la apoye suavemente enrollando mis manos por su cintura, ella tiro la cabeza hacia atrás apoyándola al costado de mi cabeza.
-Que haces yerno…? quedate quieto…
-Me voy a dejar olvidado el celular… y lo voy a venir a buscar sabes…
-Iba a salir con las chicas…
Que puta pensé, ibas a salir, ya cancelaste, no te importa que sea el novio de tu hija, te hacías la señora bien, montones de pensamientos de furia, enojo y resentimiento se cruzaban por mi mente, pero sentí ese culazo apoyado en mi pija, y enseguida se disiparon, nada mejor que el sexo para borrar los enojos.
-Te aviso cuando estoy viniendo… llegó a casa agarro la moto y vengo…
-Estás loco… -dijo, saliendo de la cocina.
Se fueron los pocos parientes y las amigas la invitaron a salir, ella se disculpo diciendo que no se sentía bien, salimos con Lucía cuando salían sus amigas, yo tenía una sonrisa en la cara. Lucía me miraba, que te pasa.
-Estaba tu mamá en la cocina y le dije que me iba a olvidar el celular y lo iba a ir a buscar… ella pensaba salir…
Lucía paró el auto y me vino a comer la boca, me apretaba la pija
-Hijo de puta… te vas a coger a mi vieja…
-Necesita verga pobre señora… y no te voy a engañar…
-Hijo de puta…
-Ya lo dijiste… quizas te perdone por haberme dejado todo un año…
Me empezó a chupar la pija en el auto.
-No desperdiciemos leche… es para tu mami hoy…
-Guacho… -me grito y siguió manejando a casa.
Agarré mi moto, la arranque y le dije.
-Anda al cuarto y pajeate… no se a que hora vuelvo…
Se acercó y me comió la boca.
-Te amo… -me dijo.
Cuando llegué donde mi suegra subí hasta el piso con las llaves de Lucía pero toque el timbre del departamento.
-Quién es…?
-tu yerno…
Abrió la puerta muy despacio, entré pasando a un costado de ella,
-Me parece que no esta bien que hayas venido… -dijo mientras yo acortaba la distancia hacia ella, la tomé de la cintura, le comí la boca y le apretaba fuerte los cachetes del culo, la magreaba a gusto,
-Que culazo te gastas suegrita…
Ella solo me comía la boca, su mano había ido a mi paquete y lo apretaba como si tuviera miedo que se escapara, se pusó de rodillas, desabrocho el pantalón y bajo todo junto pantalón y boxers, mi pija saltó como un resorte, estaba durísima. Ella empezó a recorrerla con su lengua, de a ratos tragaba la cabeza de a ratos jugaba con su lengua era toda una experta. La ayude a pararse y le saque el vestido, caminé alrededor de ella, no se incomodaba para nada, le encantaba que la mirara.
-Que lomazo te gastas….
-te gusta…?
Ahora yo caí de rodillas entre sus muslos y corriendo la tanga a un lado le di una mamada de campeonato, ella gemía y apretaba mi cabeza contra su conchita en un momento sentí que llegaba como una yegua.
-AAaAsssssiiiii que lindo yernito… -me agarró de la pija y me llevó hacia el cuarto, se tiro en la cama y dejo la tanga corrida a un costado como estaba, se palmeo suavemente su conchita- no hace falta que uses forro… yo me cuido…
Jugue un largo rato con la cabeza de mi pija pasando por sus labios.
-Metemela por favor…
Se la clave hasta el fondo y nos comimos las bocas, le saque los pechos sobre el sujetador, eran bastante más grandes que los de Lucía y se sacudían al ritmo de mi bombeo y me volvía loco.
-Que buena estas putona…
-Te gusto perro…?
Me calentó una barbaridad que me llamara perro, había algo de desprecio en su tono, y eso me calentó más, me parece que lo noto.
-Las perras putas me encantan…
-Mucha perra para vos eh…
Le di bien duro un largo rato, no parábamos de gemir los dos estábamos recalientes, no suelo durar tanto, pero no quería acabar, parecía como si quisiera durar para siempre. Me salí de ella y la gire sobre la cama. Me miró por sobre el hombro con cara de puta.
-Soy mucha hembra para vos no…? perro…
Le chupé el culo como un desesperado, jugaba también con mis dedos por su culito y su conchita, estaba empapadísima.
Me acomodé sobre ella y se la deje ir hasta el fondo por su conchita, le corrí el pelo a un costado, le mordí fuerte el cuello, ella gemía.
-La única forma que mi hija se bancara un perro como vos…
Se la saque de la concha y empecé a jugar a la puerta de su culito.
-No me parece que te merezcas el culo de semejante hembra…
No se que me paso, pero sentí que me quebraba, que había una especie de forcejeo mental y que ella empezaba a sacar ventaja.
-Ponela en la conchita de nuevo… bastante que me cojas por ahí…
Después me hizo salir y quedarme acostado en la cama boca arriba,
-Ahora te voy a montar yo… tenes que darte cuenta cual es tu lugar con una hembra como yo…
Me sentía volar de calentura, en todas mis relaciones siempre había sido el dominante.
Ella se daba cuenta como habían cambiado los tantos
-Al final sos un pobre tiernito más…
Mi pija estaba cada vez más dura
Apoyó sus pechazos sobre mi pecho y empezó a hablarme al oído.
-Yo me dí cuenta que Lucía está en este juego… cuando empezó a hablarme de tus cualidades me di cuenta…
Se incorporó me dio un fuerte cachetazo y volvió a la misma posición.
-No te pensaste que iba a ser tu puta fácil no…?
Yo había perdido toda capacidad de habla.-
-Un inútil como vos tiene que aprender a servir a las mujeres sabes…? -No le contesté se incorporó y volvió a darme un fuerte cachetazo.
-Cuando mi hija me contó… le dije que me daba cuenta del juego… que me dejara que yo te iba a educar… cuando estes por acabar me avisas… vas a acabar afuera… ni se te ocurra acabar adentro mio…
-Te tiene que quedar bien claro que sos un perro… que estás para servirnos… a mi y a mi hija…
Se preparó para pegarme de nuevo y le contesté antes que lo hiciera
-Si señora…
Se salió de encima mio,
-Ahora quiero que te pajees para mi… vamos… movete… ponete de pie y pajeate…
Ella se tiro en la cama y se acariciaba su almejita, ahora vas a conseguir flores en algún lugar, vas a ir a tu casa y te vas a disculpar con mi hija, le vas a hacer el amor con devoción… no como el perro desesperado que sos…
Mi pija escupió chorros de leche, no se cuantos fueron,
-Busca un trapo y limpia tu corrida, perro… cuando te necesite te voy a llamar…
Salí de la casa con una mezcla rarísima de sentimientos, nunca había sentido algo así, conseguí las flores finalmente y volví a casa, hice el amor toda la noche con Lucía, mucho más tiernamente que otras veces, antes de dormirnos dijo
-Mamá tenía razón…

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